Invitados
Cómo recortar vuestra lista de invitados, sin dramas
Vosotros queréis treinta invitados, vuestros padres ochenta. Antes de discutir nombres, conviene acordar unas reglas. Este es el método que evita la mayoría de los conflictos: presupuesto, círculos y criterios iguales para todos.
Lo esencial
3 círculosimprescindibles, muy queridos y «estaría bien»: el método más sencillo para saber dónde recortar.
- Empezad por el presupuesto y el coste por invitado: dividir uno por otro da el número máximo de personas, antes de escribir un solo nombre.
- Clasificad a los invitados en tres círculos: imprescindibles, muy queridos y «estaría bien». Si hay que recortar, se recorta en el último.
- Fijad las reglas de acompañantes y de niños una sola vez y aplicadlas a todos: es lo que evita las discusiones caso por caso.
- Si las familias contribuyen al presupuesto, acordad desde el principio cuántos invitados corresponden a cada una.
En este artículo
La lista de invitados es la decisión que más condiciona todo lo demás: el lugar, el presupuesto, el menú, incluso la fecha. Y es también la que más conflictos genera, porque detrás de cada nombre hay una relación. La solución es acordar primero unas reglas, en lugar de discutir nombre por nombre.
Paso 1: partid del presupuesto
Antes de escribir un solo nombre, calculad cuánto os cuesta cada invitado: cubierto, bebida, barra libre y su parte de detalles, papelería y decoración. Dividid el presupuesto disponible para el banquete por esa cifra y tendréis el número máximo. Por ejemplo, con unos 120 € por invitado:
- Con 4.800 € para el banquete: 40 personas.
- Con 7.200 €: 60 personas.
- Con 12.000 €: 100 personas.
El coste por invitado varía mucho según la región, la temporada y el tipo de menú. Pedid un presupuesto real a dos o tres lugares antes de fijar el número.
Paso 2: los tres círculos
- Círculo A: imprescindiblesLas personas sin las que no os casaríais: padres, hermanos, abuelos, los amigos de toda la vida. Si alguien de este círculo no pudiera venir, cambiaríais la fecha.
- Círculo B: muy queridosTíos y primos con los que tenéis relación, amigos cercanos, las parejas de vuestros amigos. Queréis que estén, de verdad.
- Círculo C: estaría bienCompañeros de trabajo, conocidos, familiares a los que veis cada cinco años, amigos de amigos. Aquí es donde se recorta primero.
Paso 3: reglas iguales para todos
- Acompañantes: con pareja estable, sí; con una relación reciente, no. Decidid qué es «estable» y no hagáis excepciones.
- Niños: todos, ninguno, o solo los de la familia directa. La regla vale para todos.
- Compañeros de trabajo: solo los que veis fuera de la oficina.
- Compromisos devueltos: no estáis obligados a invitar a alguien porque os invitó a su boda hace años.
Paso 4: las familias
Si vuestros padres contribuyen al presupuesto, es razonable que tengan algunos invitados propios. Acordad un número cerrado para cada familia desde el principio y dejad que cada una elija dentro de ese número. Es mucho más fácil que negociar nombre por nombre durante meses.
Si una familia es mucho más grande, no hace falta un reparto exacto. Lo que importa es que nadie sienta que se decide a sus espaldas. Y si una familia no aporta nada, también tiene derecho a proponer nombres: la diferencia es que la última palabra es vuestra.
Cómo decir que no sin herir
- Explicad la regla, no el caso: «Solo invitamos a la familia cercana» duele menos que cualquier justificación personal.
- Hablad vosotros con vuestra familia, y cada uno con la suya: el mensaje llega mejor de quien está más cerca.
- No improviséis invitaciones de palabra: un «claro, venid» dicho por compromiso en una cena descuadra todo.
- Si alguien insiste, mantened la respuesta con calma y sin entrar en comparaciones con otros invitados.
- Proponed otro momento para celebrarlo, una cena o una visita después de la boda, a quien de verdad os importe.
Los errores más frecuentes
- Reservar el lugar antes de tener una cifra aproximada de invitados.
- Enviar los «reserva la fecha» antes de cerrar la lista: cada uno cuenta como una invitación.
- Dar acompañante a unos y no a otros sin una regla clara.
- Olvidar a los niños en el recuento: también ocupan sitio, aunque su menú sea más barato.
Paso 5: escribidla y mantenedla al día
- Una sola lista compartida entre los dos, con una columna para el círculo y otra para el hogar.
- Direcciones, teléfonos y alergias desde el principio: os ahorraréis buscarlos después.
- Una lista de espera ordenada, para cuando lleguen las primeras respuestas negativas.
- Las respuestas apuntadas el mismo día que llegan, con el número de adultos y de niños, o recogidas por una página de boda con confirmación en línea.
Fundador de Weddtap · autor de los artículos
Escribimos a partir de bodas reales y de fuentes públicas, citadas al final de cada artículo. Ningún artículo está patrocinado y ningún enlace es de afiliado.
Nuestra política editorialPreguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Puede una familia tener más invitados que la otra?
¿Cómo explicar a la familia que no invitáis a los primos lejanos?
¿Hay que invitar a los compañeros de trabajo?
¿Cuántos invitados dicen que no?
¿Se invita a los niños?
¿Otra pregunta? El equipo lo lee todo y responde en persona. Escribidnos
